Feira do Queixo de Friol e do Pan de Ousá

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El Progreso de Lugo: El mal tiempo no achica la feria de Friol, que volvió a agotar existencias. El Concello iniciará en los próximos días los trámites para que la muestra sea declarada de Interés Turístico

Con la borrasca Hugo dando aún sus últimos coletazos, el mal tiempo causaba ayer incertidumbre entre los productores —95 queixeiras y cinco panaderías que se habían instalado en la carpa en la que estaba a punto de inaugurarse la vigésimo sexta edición de la Feira do Queixo de Friol e Pan de Ousá.
Minutos antes de que la muestra abriera al público eran muchos los participantes que mostraban su temor a que la lluvia y el frío restase afluencia a esta tradicional cita, pero a medida que fue avanzando la mañana los malos presagios se evaporaron y en pocas horas se agotaron las más de 11.000 piezas de queso y los 3.500 panes que se pusieron a la venta.

«Foron cifras de récord», afirmó al término de la jornada el alcalde, José Ángel Santos, quien destacó que este año la oferta de quesos fue la más amplia de todas las ediciones que se llevan celebrado, «contábamos que se pouxeran á venda unhas 10.000 pezas e ao final foron 11.000. E máis queixo houbera, porque ás dúas da tarde xa estaba todo vendido».

Entre los productores que este año se daban cita en la feria había importantes novedades, como la presencia de Casa Zolle, una quesería que acaba de abrir sus puertas y que ayer hacía su presentación oficial ante el gran público. Su gerente, Ovidio Zolle, señalaba que su apuesta es por un producto elaborado de forma artesanal, «con leite procedente de vaca de pastoreo cen por cen galega». Llevaba a la feria unas 300 piezas de queso semicurado y un nuevo formato de queso en barra «pensado para a restauración». La empresa, que supone la creación de cinco nuevos empleos en el municipio, espera alcanzar pronto un ritmo de 120.000 quesos al año».

El gobierno local iniciará conversaciones con la Xunta para tratar la posibilidad de un sello de calidad para el queso friolés

Luisa Pájaro Vázquez era, por el contrario, una de las veteranas de la muestra. Lleva 10 años acudiendo a la feria de Friol y este año lo hacía con 65 piezas de queso semicurado. Otras empresas veteranas que no se han perdido ni una sola edición de la cita son Quesería Pacita o Quesería Conchy. Esta última presentaba sus tarros de queso fresco y cremoso.

El pan de Ousá, como no podía ser de otra forma, tenía un papel destacado dentro de la carpa. Ángel López Corredoria, de Panadería Vilariño, llevaba 500 bollos de kilo, que vendía a un precio de 2,50 euros y que supieron a poco, a juzgar por la rapidez con la que vendió todas las existencias.

Alentador para el futuro de la muestra y del sector era también la presencia de Tania Pazos Penas, una joven de 19 años a la que le correspondió el honor de cortar la cinta inaugural de esta edición. Esta mujer pertenece a la tercera generación de una saga de panaderos de Ousá y su objetivo «é seguir con esta tradición».

Tras el éxito de esta edición, José Ángel Santos señaló que su gobierno iniciará los trámites para que la muestra sea declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia. Asimismo, adelantó que en las próximas semanas se reunirá con el jefe territorial de sanidad, con el fin de articular una especie de sello de calidad específico para el queso de Friol que garantice la procedencia de cada pieza.